Lo que pasa es que somos inseguros de ser, de pensar, de sentir. Porque nos quedamos calladitos viendo pasar la vida, para evitar regarla, pero cuando vemos que esa vida esta a punto de mandarnos al carajo nos movemos un poquito, como poniéndole el pie.
Existen dos posibilidades, que la vida nos desmadre en respuesta, o que por fin, despues de tanto hacernos mensos, nos haga caso y nosotros a ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario