sábado, 25 de junio de 2011

TARDES LLUVIOSAS

La lluvia ha secuestrado la ciudad, atando a sus habitantes al silencio.

Detenidos en medio del trafico, con las ideas en chipi chipi, tienen miedo de no poder salir, de seguir encerrados en y con sus pensamientos, en los recuerdos.

Algunos cierran los ojos fingiendo desesperación, en realidad temen enfrentarse a si mismos en este silencio.

La lluvia nos susurra secretos propios y ajenos, uno tras otro revuelven olores, imagenes, frases y una que otra caricia disuelta en una gota.

Al encontrarse con su soledad y con la fatídica realidad que impera en ella, la lluvia les otorga, finalmente consuelo, despliega una inmensa cantidad de abrazos reanimantes, que a cuenta gotas hacen recordar que en la lluvia hay silencio,si, pero también tardes de risas y de juegos de la infancia; que la lluvia trae soledad, si, pero también recuerdos de complicidad, de miradas y besos.

Y así es como termina otra tarde lluviosa, con el cansancio que el ayer y hoy hizo llover en nuestras almas.

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